OCURRIÓ EN AUSTRALIA

Para combatir al dengue se dejó picar por miles de mosquitos

Un científico australiano se postuló como voluntario con el objetivo de encontrar la cura del virus del dengue.
martes, 29 de septiembre de 2020 · 16:23

Un científico australiano se postuló como voluntario para recibir picaduras de mosquitos con el objetivo de encontrar la cura del virus del dengue. Más de 5.000 mosquitos atacaron a un científico cuando investigaba la cura del dengue

El científico de la Universidad de Melbourne, Australia, Perran Ross ofrece diariamente uno de sus brazos para recibir picaduras de mosquitos con el objetivo de hallar la cura del virus del dengue. El trabajo que realiza este hombre de ciencia se volvió viral a raíz de un impactante video que muestra cómo uno de sus brazos sufre la picadura de cerca de 5.000 mosquitos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que en el año 2019 se registraron cerca de 4.200.000 casos de dengue en todo el mundo. Dicha enfermedad se transmite entre humanos a través de los insectos y las consecuencias hacia las personas infectadas son dolores de cabeza, vómitos, dolores musculares, erupción cutánea y una fiebre alta durante días.

Ddesde el año 2011, en Australia, son liberados mosquitos infectados con una bacteria llamada Wolbachia. La bacteria bloquea naturalmente la transmisión del dengue, y permite que se transfiera de generación en generación entre los mosquitos. Pero el problema es que la Wolbachia no se encuentra naturalmente en el mosquito, por lo que infectarlos individualmente significa una tarea titánica para la ciencia.

 

Desde la Universidad de Melbourne, aclararon que el científico sirve como cebo para alimentar a los miles de mosquitos que son criados en el laboratorio con el fin de hallar a una sola hembra, infectada con Wolbachia, que permita que la bacteria pueda transferirse a su siguiente generación.

 

En sus redes sociales, el científico contó: “A veces puede doler un poco, pero sobre todo es solo una ligera irritación. Me pica mucho más tarde. Tan pronto como saco el brazo, tengo que resistir la tentación de rascarme”. El impactante momento se convirtió en tendencias en cuestión de segundos por su registro en cámara rápida.

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