HISTORIAS DE AMISTAD

De Corrientes a Neuquén, una “hermandad” de 38 años

Este 20 de julio será muy especial. La cuarentena impondrá una mayor distancia. Pero son tiempos de estar más unidos que nunca. No te pierdas las “historias de amistad”.
jueves, 16 de julio de 2020 · 19:43

Silvia y Luly son amigas desde la adolescencia, la primera unos años menos, pero a esta altura de la vida, poco importa la diferencia de edad. Transitaban los ’80 en Corrientes, tierra de carnaval cuando el corso se disfrutaba con espuma y unos inmensos anteojos de plástico celeste, y si las bombitas de agua eran a la siesta, mucho mejor. Obvio, también se permitían los baldazos.

Hoy llevan más de la mitad de sus vidas disfrutando esta amistad, a la que no dudan en calificar como un lazo mucho más fuerte. “Es mi hermana del alma”, cuenta Silvia. 

Compartieron juntas gran parte de la adolescencia y la juventud: para los 15 de Silvia, Luly ya trabajaba en una joyería, “una de las más importantes de Corrientes capital”. “Es mi hermana mayor, la que me protegió y la que me malcrió. Si llovía y yo quería panqueques, salía con agua y barro a comprar”, cuenta la correntina, adoptada por Neuquén desde junio de 1988.

“Compartimos todo lo lindo y lo feo de la adolescencia, vivía a dos cuadras de mi casa. Cuando yo tenía 20 años, por diferentes motivos personales me vine a Neuquén, al tiempo ella se casó con quien es el padre de sus hijos, tiene a Adrián de 21 y Ana Paula con 25 años”, relata e inmediatamente se le vienen a la memoria, decenas de travesuras y “macanas”. Vivieron esa amistad que pocos tienen la dicha de poder contar, esa que cuando comenzaban a aparecer los “noviecitos”, se planteaba una suerte de competencia. Porque primaban los códigos: “los novios son los novios, y las amigas somos amigas”.

El novio de Silvia en ese entonces era Jorge y tampoco le caía bien su amiga. “Él era jugador de fútbol, entonces no salía para concentrar. Yo esperaba que se fuera y Luly me tapaba para poder ir al boliche”. Pero tampoco Silvia le caía bien a Adrián. Tal era así, que en una de las primeras peleas de Adrián y Luly, para “arreglarse”, él le pidió un acuerdo de partes, una suerte de carta de paz donde cada uno sinceraba aquello que le molestaba. “Le escribió 10 ítems que debía cumplir para volver, y en el puesto número 4, decía: NO JUNTARSE CON SILVIA”, cuenta entre carcajadas.

Luego, pasaron los años, supieron amalgamarse y aún cuando la distancia las separó, se mantenían por cartas. No eran tiempos de whatsapp, de mails y muchos menos de videollamadas. Las cartas eran de puño y letra, algunas en unos papeles especiales con sobre de diseño y colores al estilo Sarak Kay. “Nos elegimos siempre, nos mantuvimos con cartas y cuando iba a Corrientes, iba a verla a la localidad que estuviera porque a su esposo lo trasladaban por trabajo, pero nada impedía el reencuentro”, cuenta.

En una ocasión, hace un par de años, a Silvia le informaron que debían intervenirla quirúrgicamente. “No dudó, la operación era en septiembre, acomodó su vida, sus hijos y en agosto ya estaba en Neuquén para acompañarme. Ahora es distinto, porque la tecnología ayuda y estamos más cerca, con videollamadas o mensajes. Pero son 38 años de amistad, respeto y amor sincero muy a pesar de los 2.300 kilómetros de distancia”.

Eran otras épocas, repite. De bailes en el garage de la casa, le llamaban asaltos, y básicamente tenía un objetivo: encontrar al chico o la chica que tanto te gustaba. Si te daba “bolilla”, la joda había sido tremenda.

“Jodas simples, como pasar horas y horas en la vereda de la casa, tomando sangría. Podíamos ir a bailar, andar en bicicleta y volver sin problemas. Eran otros tiempos”, repite con melancolía.

Pasaron 38 años, y Silvia y Luly siguen disfrutándose. “Siento que podemos hacer lo mismo y reírnos sin parar”. Y de eso se trata. De compartir la vida, de elegir hermanos y hermanas a lo largo del camino y transitar. Y seguir y seguir, como si fuera carnaval toda la vida.

Esta es la historia de Silvia Tripier y Estela Duarte, amigas desde los 14 años y 20 años, respectivamente. Y este es nuestro homenaje, en un año difícil, atravesado por la pandemia en cada rincón del planeta y donde más que nunca, necesitamos la cercanía de los afectos.  

¿Cuál es tu historia de amistad?

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