HAY OTRO HOSPITAL, DENTRO DEL CASTRO RENDÓN

Drama y Covid: No alcanza la morgue y esperan en el pasillo

El momento más complicado de la pandemia. La realidad de los recursos humanos y un discurso realista. Escuchá las notas.
miércoles, 30 de septiembre de 2020 · 14:45

Dos testimonios desde diferentes roles. Juan es enfermero, pero hace varios años representa a ATE. Jorge es médico clínico, docente y ex subsecretario de Salud de la provincia. Los dos trabajan en el Hospital Castro Rendón y coinciden en que se transita uno de los momentos más complejos de la pandemia, donde no alcanza el recurso humano, la llegada de nuevos médicos no implica un reemplazo del recurso ya existente y sobre todo, gritan al unísono que hay dos hospitales. Uno es el que se vive adentro y otro es el que se imagina desde afuera. Sobre el que se vive adentro, un dato: la semana pasada en un trayecto de 15 horas, fallecieron 7 personas. La morgue tiene lugar sólo para 4.

Juan Millapán es enfermero y de la Junta interna de ATE en el hospital Castro Rendón.

Este es su testimonio: “La situación es muy compleja. Nosotros nos vamos juntando con compañeros de distintos sectores, todos los días, para ver como corregir y qué falta. El viernes hablando con unas médicas, manifestaban que tenemos que cambiar el discurso para que de alguna forma le llegue el mensaje a la gente. Por un lado, estamos llegando al límite de las camas, porque camas hay y respiradores también, pero lo que no hay es recurso humano. Entonces, salimos a decir que estamos con la ocupación del 95%, hemos llegado al 99%, y el propio Gobierno sale a decir que llega más recurso humano. Cuando en realidad el recurso humano que viene es un refuerzo, porque viene de Buenos Aires y hará un cambio cada 15 días. Entonces, se interpreta que siempre podemos dar un poco más -un changüí- para que la gente siga haciendo lo que está haciendo. Por ahí el mensaje de la ministra de Salud Andrea Peve -en alusión a que preparen los cementerios porque la situación empeorará- se puede considerar muy duro. Pero nosotros tuvimos una situación, el jueves pasado: en un lapso de 15 horas murieron 7 personas en el hospital con capacidad en la morgue hasta 4. Es decir, había 3 óbitos que no estaban adentro de la morgue como corresponde”.

“Entonces, había compañeros que decían: el mensaje tiene que ser duro. Qué pasaría si nosotros diéramos un mensaje con fotos donde un paciente muere y hacemos todo el trayecto hasta la morgue, donde el paciente va embolsado y ese compañero morguero va vestido como cualquier trabajador Covid, porque eso es lo que sucede. Porque todos sabemos que hay una franja afuera que no está respetando el aislamiento. Lo vemos día a día. La semana pasada y en lo que va de esta semana, compañeros nuestros llamaron porque tienen un familiar enfermo y andan buscando una cama. Es muy duro. Entonces, es duro el mensaje de la ministra, pero es la realidad”.

“Hay una vida adentro del hospital y otra afuera. Hay mucha gente que no la conoce. La conoce recién cuando entra un familiar y ve la realidad. Ve a su familiar boca abajo, con todo un equipo médico alrededor, entre 5 y 6 personas que lo están rotando y luego lo que ve, es que sale envuelto en una bolsa. Y después, encima, ni siquiera puede hacer un velorio para despedirlo. La gente tiene que entender la realidad que vivimos. Hay grupos anti-cuarentena que se juntan a dos cuadras del hospital y parece que nos están tomando el pelo. Eso da mucha bronca.  Ese cuerpo está amontonado con otros cuerpos, identificado, para esperar un lugar en la morgue. Es durísimo”.

Él es Jorge Ninno, Jefe de Docencia e Investigación del hospital regional y docente en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue.

Conoce el sistema de salud público porque lo transitó durante 20 años. En la gestión de la actual ministra de Salud, por poco tiempo, fue Subsecretario de Salud. Hoy está abocado, desde la clínica del Hospital Regional a preparar a los residentes que se sumarán desde la próxima semana, alrededor de 50, para “aliviar el trabajo”.

“El jueves llegan estos 50 residentes al Castro Rendón, son recién recibidos y es una modalidad para poder contar con nuevos profesionales. Ayudan para descomprimir y además, es aire nuevo. Son jóvenes que nos desafían en estos tiempos donde todo es gris, y tienen ganas de aprender. No van a estar a cargo de pacientes Covid, lo que van a hacer es colaborar con el equipo Covid. Otros irán sumándose a otras áreas, porque el hospital sigue funcionando. El recurso especializado lleva tiempo de preparación, lo que podemos hacer es preparar, apuntalar para colaborar. Pero cuando empieza gente a sumarse, alivia la tarea. Esos profesionales que anunció el gobernador, ya se recibieron y empezaron tareas: atención telefónica por atención coronavirus, seguimiento telefónico, etc”.

“La gente que está en esos lugares, como el Castro Rendón, le está poniendo mucha fuerza, la cantidad de profesionales no aumentó en función de la cantidad de demanda, pero, además, por más que uno se prepare no alcanza. En 20 años estuve en la parte asistencial, y el año pasado como Subsecretario. Uno tiene otra visión, empieza a conocer y a mirar toda la provincia”.

“Creo que la gente sabe en la situación que estamos, no quieren admitir la crudeza, por un lado. Por otro lado, hay formas de decir y uno trabaja mucho más de lo que comunica. Hay que buscar un equilibrio. Estamos en un estado crítico. No podemos saber cuándo termina este pico, no lo conocemos. Si le dijera que el equipo está cansado, pero ahora empieza a aflojar, bueno, se pudo resolver y hacer. El punto es que no sabemos cuándo termina este pico”.

“En estas situaciones en el hospital, la gente no puede pasar. Esto de que no pueden despedir a sus seres queridos, es muy difícil de explicar en palabras. Todo eso es difícil sino se vivió, esto de conocer un parte sobre la salud de su familiar sólo por teléfono, es una realidad muy dura”.

 

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